El orgasmo femenino la clave del debate en la cena Health Network con Valérie Tasso y Adeline Aránega.

El pasado 13 de marzo tuvo lugar una nueva Cena Health Network en el emblemático Restaurante Windsor. Una velada muy especial, sensual y divertida gracias a nuestras anfitrionas, Valérie Tasso, embajadora de la firma LELO, sexóloga, escritora, conferenciante e investigadora; y Adeline Aránega, fundadora de la primera boutique de juguetería erótica de Barcelona y también de España, Kitsch.

La creadora e impulsora del Women 360º Congress, Rosa Cuscó, dio la bienvenida a nuestras/os participantes, marcas y partners; y agradeció la confianza y apoyo en su proyecto. Una nueva etapa que llega cargada de muchas novedades como el próximo Women Tecnología y Salud en su 3ª Edición.

 

La primera intervención fue la de Valérie Tasso, referente del mundo femenino y el erotismo, para hablarnos sobre el orgasmo y la sexualidad femenina.

A lo largo de la historia, desde el Génesis donde Adán y Eva fueron expulsados del Edén por la ambición de Eva; Helena de Troya, origen de la guerra en la mitología griega; Pandora, primera mujer creada por Hefesto por orden de Zeus con una caja que contenía todos los males del mundo… la mujer siempre ha estado asociada al caos.

El escritor francés, Alejandro Dumas decía que cada vez que haya un conflicto “Cherchez La Femme” que significa literalmente “busca a la mujer”. La mujer es el origen de todos los males, el deseo femenino es el que genera todos los conflictos y todavía hoy, este cliché nos sigue marcando.

Y llegamos a la época victoriana en la que la mujer se consideraba una histérica ya que la sexualidad femenina se consideraba una patología: y la única manera de conseguir tratarla, era conseguir que el médico la estimulara tocándola, masturbándola como mediante el lavaje vaginal con agua hasta conseguir un paroxismo histérico, el orgasmo. Así pues, el deseo sexual reprimido de las mujeres era una enfermedad.  De hecho, la ablación del clítoris, una barbaridad que se practica en muchas culturas primitivas, existe para evitar el placer de las mujeres, en la nuestra, hemos hecho ablación del clítoris, ocultándolo.

En la actualidad, Valérie apuntó que, ante un consumo sexual exacerbado, el imperativo del gozo está haciendo que entre el 25% y un 30% de las mujeres sufran algún tipo de anorgasmia por la presión que ejercen sobre sí mismas y falta de control absoluto sobre el cuerpo. Un orgasmo no se tiene, se aprende a tenerlo. La sexóloga recomienda que aprendamos a conocer nuestro cuerpo, mantengamos relaciones regularmente y enseñemos a nuestras parejas lo que nos satisface.

Los juguetes sexuales centrados en el placer femenino

Ante esta revolución en el ámbito de la sexualidad femenina, encontramos mujeres como Adeline Arénaga, nuestra segunda ponente de la Cena Health Network, propietaria de la tienda Kitsch Barcelona, quien nos preparó un sorprendente taller con las últimas novedades de juguetes eróticos de la marca LELO, que centra su diseño en el placer femenino.

Adeline Arénaga asegura que es muy importante conocerse y educar sexualmente, y aconseja tener dos juguetes para no acostumbrarnos a una sola forma de darnos placer. Clitoriales, masajeradores, vibradores…cada uno de ellos está pensado para adaptarse plenamente a nuestro cuerpo y a sus necesidades como el estimulador de clítoris por ondas sónicas SONA; el revolucionario GIGI para estimular el Punto G o el innovador TIANI 2, para usar en pareja.

Tras la ronda de presentaciones de nuestras/os participantes, se creó un interesante espacio de debate y networking entre todas/os para compartir experiencias, curiosidades y muchas dudas e inquietudes que resolvieron nuestras expertas Valérie y Adeline.

El momento más esperado de la noche fue el sorteo de juguetes de tecnología puntera y diseño aerodinámico, y otras sorpresas, cortesía de LELO y Kitsch Barcelona. Mujeres empoderadas y auténticas, mujeres inspiradoras, mujeres que se sienten y son libres, mujeres valientes que se atrevieron a romper tabúes y compartir miedos… este potencial femenino se convirtió en la insignia de la cena. Muchas gracias a todos/as los/as participantes por hacerla posible. ¡Hasta la próxima!

Han colaborado: