La Fundación Internacional de la Dona Emprenedora (Fidem) ha otorgado el Premio a la Innovación a la directora comercial y de exportación de MartiDerm, Montse Martí, y a la directora de I+D+i, Elisa Suñer. Montse y Elisa han desarrollado nuevas oportunidades en el sector dermocosmética apostando por productos con una fuerte componente de I+D+i y han conseguido que MartiDerm facture 12 millones de Euros con un crecimiento anual del 15% a nivel nacional e internacional. La 18ª Edición de la Entrega de Premios FIDEM a la Mujer Emprendedora 2015, con más de 250 asistentes, se celebró ayer en la sede de la Cámara de Comercio de Barcelona. 

La entrega de los galardones contó con las intervenciones de la Presidenta del la Parlament de Catalunya, Carme Forcadell; la Alcaldesa de Barcelona, Ada Colau y Miquel Valls, Presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona. Un año más, se ha premiado a nueve empresarias y emprendedoras de Cataluña de diferentes sectores, trayectorias, estudios y edades que contribuyen a mejorar la sociedad con sus valores, su talento y su esfuerzo y que han alcanzado el éxito de sus empresas con ilusión y con un enfoque multifuncional. Cuatro de cada diez emprendedores son mujeres pero iniciativas como los premios Fidem son necesarias para darles visibilidad y inspirar a otras mujeres a crear sus propios negocios. MartiDerm, la marca de referencia española en dermocosmética 

La «fórmula», la inspiración y el futuro de MartiDerm. La historia del Laboratorio Martí Tor nace en 1952 gracias a José Martí Tor. El laboratorio se crea a partir de la farmacia que lleva su mismo nombre, especializada en la elaboración de formulaciones dermatológicas personalizadas, bajo prescripción médica. La segunda generación de la familia crea la marca MartiDerm con productos innovadores en cosmética dermatológica e inicia la internacionalización de la firma. 

MartiDerm, reconocida por el sector médico y farmacéutico, mantiene los principios de su fundador como el rigor, la innovación, la efectividad de sus productos, que contienen una alta concentración de ingredientes activos, así como la transparencia con la que presentan la fórmula en todos sus productos que «dicen lo que hacen y hacen lo que dicen». Por último, la obra social del Laboratorio es parte del legado familiar: integración laboral de personas con discapacidad (10% de la plantilla), producto solidario (el 100% de los beneficios de la crema de manos van destinados a proyectos sociales) y atención a personas mayores (con la participación directa del personal de la empresa en charlas de animación en centros de gente mayor).

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