El Dr. Toni Campo impartió en el 4º Women 360º Congress una ponencia sobre “Dermatología Cosm-Ética y Racional”. La conferencia ha estado patrocinada por , patrocinada por Ferrer Skinneum. Se trata de un concepto diferencial sobre la medicina estética, que reclama mantener esta especialidad dentro del ámbito médico y basándose en criterios científicos y éticos. El Dr. Campo es socio fundador y director médico de la Clínica Campo-Optimage de Barcelona, así como Coordinador de la Unidad de Dermatología, Láser y Medicina Estética de Laclinic en Montreux (Suiza).

Hay un creciente interés de la población por el cuidado no solo de su salud, sino también de su aspecto. Este interés ha motivado un crecimiento de la actividad económica en torno a la Medicina Estética. Y la proliferación de nuevas empresas dedicadas al desarrollo y promoción de nuevos tratamientos y técnicas. “Estas terapias son promocionadas de forma inmediata e incluso antes de contar con una evidencia clara de su utilidad, en los medios de comunicación, generando una demanda social de los mismos”, asegura el Dr. Campo.

“Muchos especialistas sucumben ante la demanda de sus pacientes, e incorporan estas nuevas técnicas. Que pasado un tiempo son abandonadas o sustituidas por otras por su falta de eficiencia. Por otro lado, la imposición de modelos estéticos que promueven la exuberancia, en detrimento de la naturalidad de los resultados, ha generado el rechazo de una parte de la sociedad hacia esta especialidad”.

Medicina estética con ética

La Dermatología Cosm-Ética Racional pretende devolver la actividad de esta especialidad al ámbito que le corresponde. “Un entorno donde el criterio se base en la evidencia científica y donde los principios éticos propios del Juramento Hipocrático y de racionalidad en la gestión de los recursos y no los económicos guían las decisiones que toma el profesional”, según el Dr. Campo. La Medicina Cosm-Ética Racional es el resultado de luchar por mantener esta especialidad en un ámbito médico. Basándose en la evidencia científica. Y por estrictos criterios de ética y racionalidad.

Es un modelo que defiende la utilización solo de aquellos procedimientos que han demostrado su utilidad, tanto en estudios científicos como en la experiencia diaria, que además demuestran ser (en las manos de cada uno de los profesionales) los mejores para cada indicación, y que consiguen una mejor relación entre su coste y los resultados que ofrecen. Defiende también que las decisiones que toma el profesional deben guiarse, tal y como defiende el Juramento Hipocrático, siempre por el interés del paciente y de su salud y no por los económicos del profesional o las empresas. Promueve un modelo de Estética saludable, natural y equilibrado. Donde los resultados ofrecidos optimizan la apariencia de los pacientes sin hacerles perder aquello que les hace únicos: su identidad.